Décima dosis

Habiendo ya duplicado la cantidad máxima recomendada es tu recuerdo el único que transforma mi miseria en dolor, haberte perdido es mi peor frustración... No entiendo como logro respirar en medio de tu ausencia.
El pecho duele y mis manos tiemblan de manera natural, el cocktail de fármacos y hechizos con los que me ahogo son incapaces de menguar mi amor por ti... 

Comentarios

Entradas populares de este blog

De fuego reprimido

El amor mas lindo

Rúben (cuento), Luis Britto