Una flor santa!
Acabo de respirar tras contenerme por lustros... Fue tu aroma ese último que deseé conservar para alimentar esos millares de lujuriosas fantasías que has alimentado al levantar aquella falda y al perder la cordura y el botón de tu camisa... Sur recuerdo como tiemblan tus piernas entre mis dedos, como se prolongan tus aureolas acercándose cada vez más a mis labios... Nudo a Nudo, tus prendas pierdes mientras gotean de tu boca lujuria espesa y tibia, ya tus tacones han cedido a tus rodilla el abatir de la madera que luego recibirá tus manos, la luz de las velas y de tus ojos develan las intensiones que tienes esta noche, la marca de tus prendas aun están tatuadas en mis pupilas y tu piel, así como la pentada de mi represión por tu inocente cordura que en ocasiones me exaspera. Acercar mi piel a la tuya y sentir la reacción en estremecedora de la tuya, romper a cántaros y gemir como tantas otras noches, mi mirada no es lo único que busca den...