El arco del triunfo
Imponente monumento se Yergue en frente de mi ser, majestuoso brillo del astro sol sobre sus caramelizadas portaestandartes, impetuosa elegancia qué decora tu gracia cuando avisas mis perversas manías al buscar tu pasión. Al igual que napoleón tras su victoria en la batalla de Austerity la vida misma me había prometido ingresar a mi baluarte triunfante en arcos de victoria, decorados por esculturales formas llenas de firme determinación y mórbida imaginación agridulce, hielo y fuego qué contrasta mis suspiros bajo su ropa y presos entre mis oídos con la puerta de sus piernas… Se me prometió, por la vida misma, recibír el pago de mi llanto en gotas de triunfante placer y debo admitir que he sido más que bien recompensado, debo confesar qué en quince días de sufrimiento despiadado no vi tantas gotas en mi rostro como las que tu placer me otorga en esta noche, no ahogué mi voz tantas veces como lo hace el peso de tu cuerpo en mi boca, no me estremecí tanto como lo hago hoy al se...