Me da gusto tener la razón
Me da gusto tener la razón
Curioso que nunca alcanzamos a conocer a las personas tal cual son, en la intimidad se expresan libremente y, al actuar, la contradicción regida por la hipocresía hace estragos al consecuente obrar de una persona íntegra.
Esta es la historia de una “señorita” cuya ambición y capricho dio a perder la oportunidad en repetidas ocasiones de sentirse viva con algo más que un billete.
(En construcción)
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