La mejor amnesia es estar feliz
De cuando en vez la vida nos da la oportunidad de mirar atrás, algunas veces porque en el fondo algo trae recuerdos de felicidad o en otras (como en esta) lo cómico del pasado nos mantiene humildes… Riéndonos de la inocencia de algunas noches de unas y lujuriosas de nosotros en un momento quede en silencio al entender: ya que la felicidad es cuestión de memoria, ¿desde cuándo soy amnésico? Mucho podrán entender que aquellas curvas que da la vida en mi caso han sido guiadas por la fascinación pueril de mi amante, amada y esposa y al verle es apenas lógico que no tenga nada más en quien pensar, muchos pueden suponer que sus proporciones tienen el poder mágico de hacerme olvidar de lo simple y aburrido que es aparentar y hasta quemarme con su pasión y lujuria, y es cierto pero solo una persona conoce la magia que explotó el primer día que la tuve entre mis brazos, solo una es a quien he entregado cada sudor de lujuria y cada palabra poética a su piel, dibujarla fue mi mayor acto de expos...